Quiero compartir con vosotros el método del bolígrafo verde
para que lo pongáis en práctica con vuestros hijos, y no solamente en el ámbito
escolar, sino como una forma de crianza. Es algo tan simple como motivar:
resaltar los aciertos en lugar de los errores.
Consiste simplemente en cambiar lo que se lleva haciendo
todo este tiempo, una metodología que desanima a los pequeños y acaban pensando
que todo lo hacen mal. De esta manera, se convierte en un refuerzo positivo, lo
que ayuda y motiva al niño, y tendrá resultado positivos tanto a nivel
académico como en su desarrollo emocional.
Mejor resaltar en verde que tachar en rojo
¿Y sí en vez de resaltar los errores resaltamos los
aciertos? Creo que sería una manera de motivar a los niños y ayudarles.
No sólo con los deberes...
Concentrarse en los aciertos
La imagen que veréis a continuación es de Tatiana Ivanko,
una madre que puso en práctica el método del bolígrafo verde con su hija y esta
fue su experiencia:
¿Notáis la diferencia? Yo no resaltaba con bolígrafo rojo
los errores, sino que destacaba con el verde las letras y bolitas que le habían
salido bien. A ella eso le gustaba mucho y siempre, después de terminar un
renglón me preguntaba: ¿Mami, cuál de todas me ha salido mejor?”. Y se alegraba
aún más cuando rodeaba la letra más bonita con las palabras “muy bien”.
¿Cuál es la diferencia entre ambas técnicas?
Normalmente nos fijamos en los errores, por lo que nos quedamos con lo que hacemos mal, los errores. Nuestro subconsciente recuerda lo
que hemos resaltado, lo que hemos hecho mal.
El método del “bolígrafo verde” se centra en lo que esta
correcto. Por lo que vivimos emociones y actitudes distintas de cuando nos
quedamos con lo que esta mal. Nuestro subconsciente, como he dicho antes, se
quedara con lo resaltado, en este caso con lo que esta bien. Se trata de una
motivación interna completamente distinta: ya no intentamos evitar los errores,
sino que nos esforzamos por hacer lo que está bien. Parece lo mismo, pero hay
un cambio importante en la estructura del pensamiento.
Este método se podría aplicar tanto en casa como en los
colegios, y en vez de corregir motivamos al niño.
En vez de resaltares lo que esta mal, hay que empezar a
enseñarle lo que esta bien. Con cada
acierto, una muestra de aprobación, un elogio. Ponte al comienzo una meta de
una semana, veras qué cambio.
Os dejo un vídeo para que lo veáis más claro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿Qué te parece?